martes, 26 de mayo de 2015

Mi urna me la robaron, anoche cuando dormía




Hoy la prensa se hace eco de unas declaraciones de la hasta ahora Alcaldesa de Madrid Ana Botella. Sus palabras, según se cita, son:

"Está muy claro que nos acostamos de una manera el sábado por la noche y hemos amanecido de otra manera el lunes por la mañana. Hoy Madrid es más de izquierdas que la semana pasada"

lunes, 18 de mayo de 2015

Libro: Dani Futuro






Dani Futuro tiene un significado especial para mi y quiero ponerlo de manifiesto antes de tratar el libro en particular. En 1970 yo estaba prácticamente recluido en mi casa, apenas salía de casa, aun no tenía la silla de ruedas, unos pocos meses antes ha llegado la noticia de que mi enfermedad se opera en EEUU, las esperanzas de recuperar la salud, de tener una vida "normal" parecen cuajar. Mi refugio, mi droga, es la lectura, con ella me llega la fantasía, la imaginación de mundos exóticos, donde el agua y la vegetación exuberante tienen una presencia destacada, supongo que por la lectura de los libros de Tarzan o Sandokan, y series como "Fliper". Poco a poco, debido a mi edad, van entrando elementos sensuales e incluso eróticos.

martes, 14 de abril de 2015

Libro: Por El Bien Del Imperio

Por El Bien Del Imperio



En un entorno bibliográfico donde para buscar información de acontecimientos recientes lo que se suele encontrar son trabajos seudohistóricos de periodistas de uno u otro signo que pretenden más arrimar el ascua a su sardina que el informar a su potencial lector, este libro es como una bocanada de aire fresco, o mejor dicho, un huracán.

jueves, 9 de abril de 2015

Libro: 110 Katanas




"110 Katanas" como el resto de álbumes de Luis Royo, es mucho más que un cómic, es una auténtica obra de arte donde el preciosismo y el detalle de sus dibujos se hacen los auténticos protagonistas. Las guerreras de Royo, siempre serenas, de cuerpo escultural y vestimentas de gran fantasía dignas de ser empleadas por las divas de la canción. La historia, de carácter gótico, esta llena de fantasía y sensibilidad. Muy interesante.

viernes, 13 de febrero de 2015

Carta abierta a una amiga sobre el amor.



Querida amiga*

No te escribo hoy sobre el amor por ser víspera de San Valentín, te escribo por que si, por que te debo la contestación desde hace mucho tiempo. Hace años, en una de nuestras largas cartas me preguntaste que pensaba yo de la amistad y del amor, entonces no te supe contestar, al menos no lo hice con claridad, estaba demasiado contaminado por las ideas platónicas tan difundidas por el cristianismo, estaba confundido por las predicas sobre el amor, el pecado, el sexo... estaba inmerso en la idea de la maldad de aquello que realmente nos aproxima unos a otros, estaba demasiado imbuido por el formalismo, por las estupideces de las fidelidades y los amores sagrados para toda la vida. Tanto humo de incienso no me dejaba ver lo sencillo que era todo.

Ahora tengo claro que el amor no es sino un bonito nombre para denominas a la empatía, si, todo amor, todas sus manifestaciones, hasta las ficticias, es una manifestación de este concepto.

La definición de empatía en la Wikipedia, aunque sea un poco fría dice mucho:

La empatía es la capacidad cognitiva de percibir lo que otro individuo puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.

O más sencillamente, la del Diccionario de la RAE:

Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

Por tanto sentimos empatía por alguien o algo cuando lo conocemos, cuando sabemos de sus sentimientos, de sus ideas... y las compartimos aunque no coincidan con las nuestras, es en cierto modo implicarnos en la vida del otro. Y a fin de cuentas que es el amor, que es lo que lo caracteriza.

Pensemos en varios tipos de amor.

Amor paternal. No es acaso el que los padres se interesan y comparten los sentimientos de sus hijos, no se alegran cuando son felices y no sufren cuando los hijos sufren, no es compartir los sentimientos. Lo mismo podríamos decir de amor filial o fraternal.

El amor a los animales. No es conocerlos, entender lo que sienten, ver sus problemas y hacerlos nuestros.

El amor a nuestro equipo de fútbol. En el fondo es que hacemos nuestras las aspiraciones de ese club.

Y el amor a Dios (para los creyentes), no es interesarse, conocer, compartir los diversos aspectos de la religión.

Y el amor a los demás, así en genérico, al fin y al cabo es interesarse, compartir, sentir junto a todos los que nos rodean.
Por sencillo que sea, para mi el amor, en general, es la empatía.

¿Y la amista?. La amistad es algo muy grande, es un milagro químico, una coincidencia, un instante, una similitud... hay algo que acerca una persona a otra, sin explicación eres capaz de mostrar desnuda tu personalidad delante del otro, es como si el pudor, la necesidad de guardar la intimidad, saltara hecha añicos ante la presencia del otro. Puede que no sea perfecta, puede que siempre quede algún rincón que seamos incapaces de ofrecer al amigo, pero sin duda es un ejercicio titánico de apertura de si mismo.

La amistad es de lo más bonito que te puedes encontrar, es la comunicación interpersonal por excelencia, un auténtico amigo es la persona que más conoces y que mejor te conoce, la interacción, la comunicación es intensa, acerca las ideas, muestra los sentimientos, se ofrece y se demanda.

La amistad esta muy poco valorada. Eso es debido a que la mayoría de las personas no han disfrutado de ella, la confunden con el compañero, con el conocido, con ese que llaman amigo pero del que apenas se sabe de él. de esos he tenido decenas y decenas, pero de verdad solo uno. Eso no es lo mismo, ¿a qué no amiga?, eso no es lo que teníamos entre nosotros.

¿La amistad es amor? Sin duda, si el amor es empatía, que mayor empatía puede haber que en una auténtica amistad, dos personas que se conocen, que saben sobre las ideas y los sentimientos del otro, que los comparten que los asumen, que los hacen comunes. Los amigos son amantes.

Pero, también la amistad es efímera, la amistad, como el amor, necesita ser alimentado, necesita el contacto, necesita seguir compartiendo, necesita mantener esa química que mantiene junto a los amigos.

Pero, y en esto donde queda la pareja. Es otro concepto otra figura que el cristianismo a deformado, lo ha adaptado a sus necesidades de dominio, lo ha formalizado, lo ha restringido, lo ha limitado... en otras palabras, lo ha destrozado, lo ha dejado sin su frescura, sin su espontaneidad...

La pareja (o parejas) es una apuesta de una amistad, dos amigos, que sienten empatía, que comparten los sentimientos, que se dan cuenta de que sus proyectos de vida tienen mucho en común... deciden establecer un proyecto de vida en común.

Por desgracia, por la deformación que religiosamente se ha dado a la idea de pareja, se dan muchos matrimonios, muchas parejas, frecuentemente unidas por un mero atractivo físico y dominadas por los intereses, donde apenas hay conocimiento, no hay comunicación, no puede haber empatía, no hay amistad, no existe auténtico amor.

Después de muchos años puedo decir que más vale una buena amistad que un amor platónico.

En resumidas cuentas la amistad y el amor son palabra similares, a la pareja, a la que socialmente se asocia el segundo concepto, solo le separa un paso, la decisión de intentar un proyecto común (parcial, por supuesto).

Como siempre, llego tarde, mis explicaciones se han prolongado en el tiempo más de lo razonable. Un abrazo, vieja amiga.

César

* no importa el nombre, si lee este texto sabrá que es ella.

Quirófano



Antes de la operación yo sabia que era complicada, había mucho riesgo de fracaso, sin embargo aquella presencia de la muerte no me inquietaba, tan grande era mi ilusión por lo que durante dieciséis años había soñado que la más mínima posibilidad de éxito me hubiera bastado.
El momento que un año antes pensaba que no llegaría, estaba a punto de pasar a la historia dando un violento giro a una vida condenada a consumirse poco a poco. En contra de lo que imaginaba me lo tomé con la más absoluta calma.
Aquella mañana llegó la enfermera, me aplico el somnífero inyectandomelo, los camilleros llegaron y me trasladaron desde la cama, cuando salía de la habitación, mi tío Pepe Luis me dio la bendición y recuerdo que dije adiós. La camilla se deslizaba a lo largo de un largo pasillo, se metía dentro de un gran ascensor, las puertas se cerraron, la vista me comienza a fallar, siento un profundo sueño, todo pasa ante mi como si el tiempo no transcurriera, los más variados pensamientos acuden a mi mente, los recuerdos se cruzan ante mi, me doy cuenta de que ya no resisto más, los ojos ya casi no distinguen, tan solo se aprecian las sombras, el ascensor se detiene, la camilla reanuda su marcha, sobre mi se desliza una serie interminable de luces, noto que voy a perder el conocimiento, en ese instante se cruza por mi cabeza un pensamiento que aun recuerdo: "César, aquí se acaba tu vida, en este momento mueres, más vale así, solo de esta manera puedo nacer de nuevo y realizar aquello que has imaginado.
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No sé donde me encuentro, siento un calor tremendo, pero no un calor seco, es húmedo y pegajoso, apenas puedo respirar, me duele todo el cuerpo, siento que algo ocupa mi garganta, tengo la sensación de estar ahogándome, quiero toser y no puedo. Estoy en una húmeda celda de un país tropical, en Colombia o en Venezuela, como Papillon, estoy atado, no veo nada, siento mucho dolor, agobio, creo que estoy sudando... pasa el tiempo... oigo voces, lejanas, deformadas, no se entienden nada de lo que dicen, son como gruñidos, quiero llamarlas pero no puedo hablar, algo atenaza mi garganta.
Por mi imaginación desfilas personas que apenas conozco, pero no están emparejadas correctamente, se han equivocado, es necesario arreglarlo, se lo quiero decir pero no puedo, los intento colocar moviendolos, pero cuando casi he terminado me doy cuenta que me he equivocado, tengo que empezar de nuevo...
Las voces regresan, esta vez parecen más humanas, las llamo de nuevo, intento pronunciar unas palabras, no puedo, logro sacar un tenue gruñido, quiero moverme, arrancarme lo que atenaza mi garganta y me impide hablar. Ahora oigo claro, dicen "estate quieto", "no te muevas", "No intentes hablar", pero no puedo resistir, he de lograrlo, me desespero... noto un frescor en el brazo, algo me ocurre, me está desapareciendo, estoy desapareciendo entero, ya no me duele, ya no oigo...
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Poco a poco recupero el conocimiento, recuerdo que he sido operado, que estoy en una cama recuperándome, recuerdos, como si no hubiera pasado el tiempo, mis últimos momentos, mi último pensamiento y como contestación, sintiendo una profunda satisfacción me dije; "he vencido, he logrado salir de aquello que detestaba, he alcanzado lo que deseaba, tu ya has muerto, yo acabo de nacer, con una misión, hacer real lo que tu has soñado"
Cuan lejos estaba de mi imaginación cuan diferentes iban a ser las cosas y la de problemas que iba a tener. No podía pensar lo duro que tenía que ser la diferencia entre aquello que soñó aquel pequeño invalido y la realidad en la que me tocaría vivir.
Jamás pasó por la cabeza de aquel que ofreció su esplendida vida para que yo naciera y tuviera la asquerosa vida que me ha tocado sufrir, que él, entregándose a aquel sueño artificial, produciría en su interior una mutación tan grande. ¿Qué efecto habré producido en aquel que con tanta decisión se durmió?. Desde luego que desastroso, incluso se habrá arrepentido. Quizás si no lo hubiera hecho, no hubiera vivido mucho tiempo. ¿Pero vale la pena lo que ha nacido? ¿Soy digno de las ilusiones de aquel muchacho?

jueves, 12 de febrero de 2015

Mi mundo en una burbuja

Otro Fragmento de mis diarios:




Valencia 21 de enero de 1981
Es difícil hablar de algo tan distante no tanto en el tiempo como en las circunstancias, para mí las cosas han cambiado mucho desde aquellos días, pero es posible que sea una de las épocas que más me han marcado, ha sido fuente de numeroso problemas pero me ha enseñado que los hombres, en si mismo, tienen su propia identidad, que con independencia de lo que lo rodea, cada uno tiene dentro de si algo muy grande, que una persona es capaz de ser independiente, que dentro de ella se desarrollan las más bellas ilusiones y propósitos, me ha enseñado que el hombre es un ser transcendental, que lleva en su propia esencia la necesidad de libertad, de actuar de una forma particular, de influir en el proceso histórico en mayor o menor medida, pero siempre aportando su pequeño grano de arena en la historia de la humanidad.
Muchos pensaran que la circunstancia en que me encontraba ante de la operación era digna de compasión, aun hoy día, una vez superada esa circunstancia, mucha gente se compadece de lo que me ha tocado vivir. Se que sus intenciones son buenas, pero ellas se compadecen por que nunca han vivido algo semejante, se encuentran inmersas en una vida y frecuentemente piensan que fuera de ella no hay nada. Desde ese punto de vista yo era digno de compasión, no he disfrutado de una infancia y una juventud normal, he tenido que permanecer durante años unas circunstancias que no me han permitido hacer aquello que hacían los de mi edad, he tenido que permanecer durante meses encerrado dentro de casa, los juegos y diversiones que disfrutaban los demás han permanecido cerrados para mí.
Pero yo no he sido un desgraciado, he echado de menos muchas cosas que no podía alcanzar, me he sentido marginado por los de mi edad, pero jamás ha representado para mi una auténtica postración. Durante los años que permanecí enfermo jamás dejé de vivir. No vivía en el mundo de todos, vivía en mi mundo, creado por mi, tan real como el de los demás, que se regía según mi imaginación.
En aquella época mi fantasía se disparaba con facilidad, yo vivía dentro de ella, llegaba muy lejos, mi mente me daba mucho más de lo que los de mi edad poseían. Yo creía, o mejor imaginaba, que el mundo estaba lleno de amor, que todos buscábamos el bien de los demás, que el respecto entre las personas era tan grande que permitía actuar a cada cual con absoluta libertad. En mis sueños, aunque estos se dieran cuando estaba despierto, las personas actuaban con sinceridad, con absoluta naturalidad, eran tal como son, sin interpretar ningún papel, sin necesidad de suponer o interpretar lo que los demás sentían o pensaban. En ese mundo fantástico, que se encontraba dentro de mí, si alguien deseaba algo, lo expresaba, si pensaba algo, lo decía, era un mundo fácil, en que todo se toleraba y todo se respetaba, era al fin de cuentas un mundo ideal, construido por la fantasía, donde reinaba el amor y la compresión y que aun hoy día, después de tanto tiempo aun sigo añorando.
Era feliz de otra forma, en ese mundo me sentía como pez en el agua, era mi mundo, no conocía el mundo real, para mi era así el mundo que me rodeaba, yo pensaba que allí donde mi enfermedad no me permitía llegar, las cosas eran tal y como yo imaginaba, no tenía motivos para pensar que las cosas fueran de otro modo.

miércoles, 11 de febrero de 2015

El pájaro fiel

Os pongo un texto que escribi en las Navidades de 1980.



Valencia 20 de diciembre de 1980

 
Hoy regreso a casa tarde, pero no para todos es la misma hora, para mi es la hora de terminar el día de dar ese adelanto a la muerte que es el sueño, para aquellos con que me he cruzado en la calle y le daban un ambiente festivo era la hora de seguir viviendo la noche, de exprimir hasta la última gota la vital alegría, han terminado un duro trimestre, unas semanas de estudiar sin parar, de no dormir para atender los libros. Pero eso ya se ha terminado, ahora se van cada uno con su familia a pasar las Navidades, pero antes hacen un paréntesis para disfrutar de la alegría, para gozar, para robar unas horas de sueño a la muerte, para vivirlas con los compañeros, con los amigos, con la novia, sencillamente vivir, dejar a un lado las preocupaciones y responsabilidades de cada día, liarse la manta a la cabeza y disfrutar en buena compañía de lo mejor de la vida. En resumen, vivir.
¿Qué son cuatro paredes en silencio donde la compañía se torna en soledad?, no es acaso una tumba, la morada de la muerte, una muerte donde sigue latiendo el corazón, una muerte viviente.
¿Que es tener todo seguro?. No tener ningún riesgo, no padecer ningún temor, ¿no es la muerte?, desde ella nada se teme, nada se arriesga, nada se tiene, nada se hace, ¿Qué es la muerte sino la nada?.
Qué juego más macabro el de la vida y la muerte, todos participamos y ambas se mezclan. Yo quiero vivir la vida, pero la vida me lleva a vivir la muerte, que gran condena la mía en que solo puedo elegir entre la muerte y la vida que me conduce a la muerte.
Quiero oír la música, quiero oler el vino, quiero escuchar las risas de la gente que vive la vida, quiero sentir el calor de la caricia, quiero envidiar a los vivos, quiero sentir celos de su vida, quiero morirme con la consciencia de que la vida es real, no un sueño. Gracias a esas personas que se han cruzado conmigo, me han enseñado que aunque yo viva la muerte, se puede vivir la vida.
O vida mía, amor mio, mi cariño por ti es demasiado fuerte para no escuchar tu llamada, eres lo único que me puede dar vida, me invitas a vivir estos días contigo, solo me queda morir junto a ti, fuera solo esta la nada.
Soy el pájaro que no puede salir de la jaula, mi amor me retiene dentro de ella, yo no escaparé de ella, pero no me pidas que el pájaro cante, sus trinos están ahogados por su corazón.

jueves, 5 de febrero de 2015

La higuera




Esta anécdota, según me contaban, es auténtica y sucedió en la Masía de Teulada. Evidentemente, los nombres son falsos, hoy carecen de importancia.



Como todos sabéis, de siempre, uno de los mayores atractivos de la Masía ha sido los grupos de niños que se formaban y la relativa gran libertad de que poseían, por este motivo cada verano se producían varios "accidentes".



Este que voy a contar ocurrió hace mucho tiempo, a mediados del siglo XX, entonces vivía un niño llamado Segismundo (muy conocido por aquellos lares), tenía una madre muy celosa, muy preocupada de él y un extenso harén de tías "desafortunadamente" solteras, que lo llevaban impecable, hecho un auténtico pimpollo. Como muchos niños hiperprotegi demás. Siempre iba vestido con unos delantales totalmente impecables.



Tenía un enemigo, Ricardo, perteneciente a una extensa familia y que tenía que compartir las atenciones de su madre con sus hermanos se trataba de un auténtico héroe, era ágil, atrevido, fuerte... el primero en saltar un ribazo o subir como una ardilla a los árboles. Por contra, a Ricardo, la ropa no le duraba limpia más de cinco minutos y las piernas las llevaba acorazadas con una capa de costras.



Un día ambos amigos salieron de "aventuras" por los campos de los alrededores. Después de un rato se sentaron al pie de una gran higuera. Como la mayoría de los niños Segismundo y Ricardo eran golosos y les apeteció probar unas brevas. Como suele pasar en las cercanías de sitios habitados, las que más al alcance de la mano estaban ya habían encontrado su boca correspondiente.



Pero ni corto ni perezoso Ricardo decidió hacer uso de sus cualidades atléticas y, como si de un gato se tratara, trepo por el tronco y se encaramo a las ramas superiores. Una vez alcanzada la copa con los apetitosos frutos grito desde arriba a su compañero:



- Segismundo, ponte bajo y extiende el delantal, que te voy a tirar los higos.

- Vale, ya estoy - le contesto el amigo

- Un poco más a la derecha... Ahí, no te muevas... pero no te los comas hasta que bajé.

- Bien



Momentos después, los deseados frutos caen sobre el limpio delantal de Segismundo. Y este... se echa a llorar entre gritos...



- Pero... si no son higos... son mierdas.

jueves, 22 de enero de 2015

Prologo a "La cinta de Moebius"

Al fin, despues de 8 meses de escribir y casi un año intentando publicarla, al fin me han llegado los dos primeros ejemplares, proximamente tendré más y a no tardar mucho estara disponible en Amazon. Estoy contentísimo, no es que sea una gran novela, pero es la mia, en ella he dejado trocitos de mí. 



Algunos de vosotros me habéis preguntado sobre el tema de la novela. He pensado que muchas de esas preguntas quedan contestadas en el prólogo, por eso os lo copio a continuación:

Ya esta a la venta en Amazon: La cinta de Moebius
 

viernes, 16 de enero de 2015

Si insulta a mi madre puede esperar un puñetazo.

Buena frase, ya sé que si afirmo que la madre del Papa es una puta, lo que tengo que esperar es un puñetazo suyo, no lo digo yo lo dice él. Pues yo le digo otra cosa, si él llama puta a mi madre, que no espere un puñetazo, yo soy una persona pacífica, como mucho recibirá una petición de explicaciones, una afirmación por mi parte de que está equivocado, que mi madre era una bellísima persona. De que serviría pegarle un puñetazo a su Santidad (aparte de consecuencias penales), si mi madre fuera una puta, por ello no iba a dejar de serlo, si no lo fuera, que más da, sus palabras, no iban a convertirla en tal. Y es que para ser pacífico hay que tener muy interiorizado la inutilidad de la violencia, en caso contrario tendremos ese seudopacifismo que viene a decir "yo soy el más pacífico del mundo y como lo niegues te suelto un sopapo".

Como se puede ser tan vil (no sé si esperar un puñetazo) al insinuar que los dibujantes masacrados en París se merecían el tiro por insultar a Mahoma. Quizá no se ha parado a pensar que los que mataron a 79 cristianos en Khyber Pakhtunkhwa también se sentían insultados.

lunes, 24 de noviembre de 2014

"Besaré tu cadáver" y "Han matado a una rubia": Terenci Moix



La Guerra Civil y el consecuente exilio dejó a España sin intelectuales, perdió a más de la mitad de sus maestros y profesores y sus funciones fueron asumidas por personas sin preparación. Nuestro país se convirtió en un auténtico páramo cultural. Durante la década de los 50s fueron surgiendo algunos focos: uno en Madrid, en torno Dionisio Ridruejo y la revista "Escorial", de carácter falangista, con personajes como Pedro Laín Entralgo, Antonio Tovar, José Luis Arangurem y Gonzadlo Torrente Ballester entre otros. El otro en Barcelona, conocido como la Generación del 50, con escritores como Juan Marsé, Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral, Manuel Vázquez Montalvan, Ana María Mois, Terenci Moix, Juan Goytisolo (y sus hermanos), Eduardo Mendoza, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute y muchos más... muy influidos por la literatura europea, que les da un enfoque de realismo social.



Pero estos "brotes verdes" culturales no alcanzaban a la generalidad de la población, su labor se daba dentro de las clases medias altas, educadas en colegios religiosos e hijos de empresarios y profesionales ganadores de la contienda. El mundo de la lectura, para la minoría que leía libros, eran pequeñas novelas de género (oeste, policíaca, aventuras, rosa) que se vendían en los kioscos y por un módico precio te las cambiaban por otra usada. Esta situación llevó a algunos de los escritores a elaborar algunas de estas pequeñas obras para ganarse algo de dinero.



Este es el caso de estas dos novelas cortas: Ramón Moix (Terenci Moix) trabajaba en la editorial Mateu, una de las que se dedicaba a este tipo de literatura, y, enterados de que escribía, le animaron a preparar un par de ellas. Aceptado el reto, poco después, las publicó bajo el seudónimo de Ray Sorel.

Las normas de la censura eran muy estrictas y no se podía introducir comportamientos duros de la policía ni corrupción por parte de las autoridades, un escoyo que salva con habilidad al desarrollar la historia prescindiendo de ello, centrándose en la aventura de un sospechoso para demostrar su inocencia. Pese a la velocidad de escritura y los muchos problemas a tener en cuenta confecciona dos novelas de género bastante amenas.



Para mi gusto, la primera, Besaré tu cadáver, tiene un argumento más sólido, más ameno, con su sucesión de puntos álgidos para llegar a un fin que nos sorprende. La segunda es más lineal y el final es un tanto forzado.



En resumen, dos novelitas policíacas entretenidas de leer, idóneas para reposar debajo de una sombrilla en la playa, sin pretensiones pero bien escritas.


sábado, 22 de noviembre de 2014

Léo, Léa: Zidrou y Benoît Springer


      Una tierna historia que sale de la pluma de Zidrou, acompañada por el dibujo del belga Benoît Springer. El dibujo de Benoît recuerda algo al de su compatriota Herge, un dibujo sencillo, expresivo, espontaneo, destinado a comunicar una historia sin asumir un papel protagonista. Su esquema de componer las viñetas es clásico y uniforme, casi siempre formando tres filas, con todas las viñetas rectangulares, sin alardes en los diseños de las página y eligiendo muy bien el tema de cada una, todo ayuda a facilitar la lectura de la historieta. El color es vivo sin ser saturado. En resumen, una gran labor de un artesano eficaz. Pienso que es un acierto su elección y que no desmerece con los dibujantes españoles con los que suele trabajar Zidrou.

      Zidrou es un guionista que ha sabido dar a su obra un sello particular, sus historias, llenas de realismo (en un mundo tan fantástico como el del cómic) están impregnadas de sentimientos, son intimistas, penetran con agudeza en el mundo interior de la gente corriente. En esta historia nos adentra en las sensaciones de una joven al rememorar su infancia con motivo de la muerte de su padre, nos encontramos ante una persona que siempre se ha sentido una segunda opción, el ser sustituta de una hermano muerto de niño, abandonada de su madre y con un padre obsesionado con su profesión, la muerte de este último desata en ella los recuerdos. La historia nos va haciendo un retrato emocional de la protagonista, en su relación con su familia, sus amistades... y el efecto que ejerce un descubrimiento que hace que cambie su imagen sobre el pasado.

      Un cómic lleno de ternura que deja un buen sabor de boca. Da gusto leer historias que podrían ser las nuestras.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Skandalon: Julie Maroh



Segunda novela gráfica de la joven autora francesa Julie Maroh, que se dio a conocer con su excepcional "El azul es un color cálido", llevada al cine con el título "La vida de Adéle".



En esta ocasión, siguiendo el tema, su dibujo se hace más esquemático y confuso, si en su anterior libro empleaba un trazo fino en esta el trazo se hace grueso, inseguro, el color toma protagonismo y se satura. El dibujo pretende adquirir un papel propio por encima de ser soporte de un relato, busca valores estéticos, transmitir sensaciones... algo que consigue con habilidad en algunas grandes viñetas y en algunas escenas.



De nuevo en esta novela Julie nos muestra su interés, casi filosófico, de penetrar en la esencia del ser humano. En esta ocasión se adentra en la reflexión del comportamiento cuando desaparecen las limitaciones éticas del entorno social, cual sería nuestra forma de actuar si nuestro entorno no nos exigiera someternos a ciertas normas. Para hacerlo toma como protagonista a un cantante con un poder de arrastrar a las masas casi infinito, el culmen del fenómeno fans, pero sería valido para cualquier persona capaz de generar una gran influencia sobre los demás, como lideres políticos o religiosos. Aparentemente puede parecer que trata del mundo de la canción y la creación, pero, para mí, transciende a un planteamiento mucho más amplio. El ser humano, sometido a la omnipotencia, se sitúa por encima de todos los que le rodean, se aleja tanto de su entorno social que termina por encerrarse en si mismo, por asimilar plenamente el mito de Narciso, solo es capaz de sentir empatía por si mismo, la egolatría adquiere todo su sentido. Pero como en el mito griego, ese es un proceso autodestructivo, un camino cuya única salida para encontrar el alivio es la propia destrucción, la muerte.



Es un cómic interesante, con un dibujo, en ocasiones, muy atractivo, con un relato bastante confuso y difícil de seguir. Para mi no alcanza la sensibilidad y la capacidad narrativa de su primera obra.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Arzak: Moebius



A los aficionados al cómic no les puede resultar desconocida la obra de Jean Giraud, más conocido por su seudónimo de Moebius, recientemente fallecido, sin duda uno de los principales autores del cómic europeo. En los 60s, siendo Gir, realizó la mítica serie de albums del oeste de "El Teniente Blueberry" y a partir de los 70s con sus relatos, llenos de fantasía, de ciencia ficción como "El garaje hermético", "El incal"... que constituyen una auténtica obra de arte.

Arzak, el primero de una serie de cuatro albums, pertenece a esta etapa. Su dibujo, lleno de colores suaves, es sencillo pero lleno de multitud de detalles, merece la pena detenerse en cada viñeta y buscar ese perro que cruza la calle corriendo o deleitarse con los paisajes desérticos dignos del Cañón del Colorado, aunque, es cierto, no alcanza la perfección de obra posterior (El Incal, los Metabarones...).

El dibujo es el protagonista, el que cuenta la historia, el que nos describe el mundo y los personajes, es una historia con pocas palabras pero no por eso sencilla. El personaje, el héroe, no tiene las características del cómic americano, no es un ser dotado de superpoderes que tiene que enfrentarse a enemigos feroces, es un hombre solitario, paciente, humano... a mi me recuerda al Kun-fu de la serie de TV. Se mueve en una sociedad periférica, alejada de los lugares donde radica el poder, en lo que podríamos llamar la frontera (tiene mucho del western que poco antes llenaba su vida como dibujante) en una sociedad llena de mezquindades, de personajes turbios, taimados, violentos, un mundo donde hay que luchar día a día.

En resumen, estamos en una obra en que el paisaje, la sociedad, los personajes tienen mucho del Oeste, de Arizona, de Nevada, está claramente relacionada con su Teniente Blueberry donde se va introduciendo la ciencia ficción que dominará su producción posterior. Una obra fundamental para entender a este gran autor y al cómic europeo.